Escena 01
Sería la repera.
Una chica camina por la calle observando un papel que sostiene entre las manos.
No vemos qué es.
Mientras lo mira, dice:
«Sería la repera.»

02 — SPOT LOTERÍA NAVIDAD
Sueña.
A veces se cumple.
La Lotería de Navidad no vende únicamente dinero.
Vende algo mucho más pequeño y mucho más poderoso:
la posibilidad de imaginar.
Cuando compramos un décimo aparece una pregunta inevitable:
«¿Y si toca?»
Y desde ese momento empezamos a soñar.
Una característica de los sueños es que deforman la realidad.
MUNDO PERA
Cuando soñamos con que nos toque la lotería, empezamos a ver el mundo de otra manera.
Escena 01
Una chica camina por la calle observando un papel que sostiene entre las manos.
No vemos qué es.
Mientras lo mira, dice:
«Sería la repera.»

Escena 02
Mientras imagina esa posibilidad, entra poco a poco en un sueño despierto.
Su expresión cambia.
Sin darse cuenta, el papel cae de sus manos al suelo.
Tampoco vemos todavía qué pone en él.

Escena 03
La realidad se transforma.
Los edificios.
Los coches.
Los árboles.
La gente.
Todo parece haberse convertido en pera.

Escena 04
Camina por ese lugar imposible como si fuera perfectamente normal.
Observa a la gente.
Recorre las calles.
Se deja llevar por ese mundo absurdo.

Escena 05
Alguien le toca el hombro.
La fantasía desaparece.
Los colores vuelven a la normalidad.
El mundo vuelve a ser el de siempre.

Escena 06
Una persona le devuelve el papel que se le había caído.
Ahora sí.
Lo vemos claramente.
Es un décimo de Lotería de Navidad.
Ella sonríe.

Escena 07
Puerta del Sol.
Las campanadas están a punto de comenzar.
La protagonista celebra la llegada del nuevo año junto a sus amigos.

Escena 08
Mientras todos toman las uvas, ella come una pera.
Suena el último «clon».
La cámara se acerca lentamente a una de las campanas.
Y descubrimos que también es una pera.

Una chica pasea por la ciudad observando un papel que sostiene entre las manos.
No sabemos qué es.
Mientras lo mira, piensa:
«Sería la repera.»
Ese pensamiento la arrastra a una fantasía donde todo se vuelve pera.
Los edificios.
Los coches.
Los árboles.
La gente.
Todo.
Cuando alguien la toca por la espalda, vuelve a la realidad.
Entonces descubrimos que el papel que observaba era un décimo de Lotería de Navidad.
Fundido.
31 de diciembre.
Puerta del Sol.
Mientras todos toman las uvas, ella come una pera.
Última campanada.
La cámara se acerca.
Y descubrimos que la campana también es una pera.
Su sueño se ha cumplido.